Escribo porque sé y porque me gusta. Me inspiro en la música y los versos. Más alla de todo eso, no puedo evitar estar vivo y abierto por dentro y por fuera, a la vida y a la muerte; a los demás especialmente a los humildes; atento a los malos, a los mentirosos y falsarios, que me inspiran una curiosidad irresistible, cerrado a cal y canto para los peores, del libertino al ladrón, del agiotista al torturador, del demagogo al adulón, del nazi fascista al cobarde, al ideologo del no te metás.