El razonamiento del Dr. De Posadas tiene dos partes. Uno de diagnóstico y otro de pronóstico. La primera es la que abarca la mayor parte de su columna y es difícil no compartirla.
Las monarquías fueron limitadas primero por el pensamiento filosófico de los padres del liberalismo político, Hobbes y Locke (jusnaturalistas) quienes no habrían desarrollado sus teorías de no haber sido por la reforma protestante de Calvino y Lutero.
John Locke Influyó de forma determinante en las ideas de la Revolución Gloriosa y la Declaración de Derechos Británica de 1689 (Cromwell).
Trata la religión como un asunto privado e individual, que afecta solamente a la relación del hombre con Dios, no a las relaciones humanas. En virtud de esta privatización el hombre se libera de su dependencia de la disciplina e imposiciones eclesiásticas y sustrae la legitimidad confesional a la autoridad política, puesto que considera que no hay base bíblica para un estado cristiano.
Los cambios fueron muy violentos y a pesa de los logros de Fairfax y Cromwell, muerto el segundo después de la dictadura con la que gobernara, los británicos volvieron a preferir una monarquía ya que no estaban preparados todavía para vivir de otra manera que no fuera en un estado regido por un Rey o Reina.
Precedieron a Montesquieu, Voltaire, Toqueville, en su visión de la Separación de Poderes, pero hubo que esperar cien años para que esas reformas se concretaran.
Es el surgimiento del estado moderno con la separación de poderes y la afirmación del liberalismo político.
Sin embargo, cien años más tarde se vuelve a plantear la situación de insatisfacción a la que se refiere el Dr. de Posadas, de la gente, del estado que quiere intervenir más en la vida de la gente todo en el marco de la Revolución Industrial, la máquina de vapor, la concentración de la población en las ciudades, la aparición de la burguesía como clase social.
Casi como un hecho natural aparecen los nuevos pensadores, Karl Schmidt y Karl Marx, sus teorías, la sociedad en ebullición, y la rotura del modelo de estado liberal.
Revoluciones civiles, guerras mundiales y los nuevos modelos, unos totalitarios (fascismos, comunismos) otros más flexibles pero no libres de una concepción neo-liberal incipiente como el Wellfare State (estado benefactor) que encontró una de sus formas más evolucionadas en "Estado Social" o como dice nuestra Constitución "Social y de Derecho".
Si la métrica histórica no falla es posible que estemos ante una posibilidad como la que describe el Dr. de Posadas, donde los modelos puedan tener que re-adaptarse a los cambios sociales, tecnológicos como pasó con la Revolución Industrial.
Pero la diferencia con el mismo está en el pronóstico ya que como lo asume el porpio De Posadas, la franquicia "achiquen el estado" del neo-liberalismo, aún el más prudente y responsable, lo que pretende supuestamente es salvar la Democracia.
Como se podría salvar la Democracia solamente achicando el estado si se supone que la palabra indica lo contrario, demos-pueble, cracia-poder?
El problema del Estado entonces no es un problema de tamaño sino de efectividad, resultando el desafío en tratar de ADECUAR no ACHICAR el Estado para hacerlo más EFICIENTE y de esa manera poder satisfacer las necesidades REALES que Demanden (como el mismo expresa) a través de una oferta destinada eficázmente a las mismas.
Escribo porque sé y porque me gusta. Me inspiro en la música y los versos. Más alla de todo eso, no puedo evitar estar vivo y abierto por dentro y por fuera, a la vida y a la muerte; a los demás especialmente a los humildes; atento a los malos, a los mentirosos y falsarios, que me inspiran una curiosidad irresistible, cerrado a cal y canto para los peores, del libertino al ladrón, del agiotista al torturador, del demagogo al adulón, del nazi fascista al cobarde, al ideologo del no te metás.
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